


Y es por esa imagen que tiene creada (tanto emocional como estilística) que choca tanto cuando la vemos romperse. Seamos sinceros, todos esperábamos que Effy terminara con su estreñimiento emocional algún día, pero costaba a veces imaginarlo cuando la veíamos con sus botas moteras, cruces y ojos marcados de negro. No es algo tan simple, el personaje no es simple… y eso queda plasmado a la perfección con la imagen visual que nos han dado de ella, estupendamente conseguida.
A medida que Effy se va transformando en alguien más humano, va perdiendo sombra de ojos negra y dureza en su aspecto . Sí, cuando iba al colegio de señoritas no se maquillaba… pero ¿y cuando no iba? A lo largo de la serie hemos visto casi siempre una cara de Effy, la dura… pero que avanzaba la tercera temporada, fue perdiendo esa dureza facial y ampliando su registro emocional notablemente

